Incendios cada vez más intensos y difíciles de controlar amenazan vidas humanas y algunos de los espacios naturales más valiosos del país, evidenciando la urgencia de actuar. Frente a esta realidad, la prevención se consolida como la herramienta más eficaz para reducir riesgos y proteger el territorio a largo plazo.
Desde hace más de 20 años, WWF trabaja para anticiparse a este problema, apostando por la restauración y la gestión de paisajes más resilientes y adaptados al cambio climático. En enclaves tan emblemáticos como Doñana, estas actuaciones buscan acelerar la recuperación de los ecosistemas, reducir su vulnerabilidad frente al fuego y proteger su extraordinaria biodiversidad.
El proyecto aborda la prevención de incendios forestales en espacios naturales de gran valor, como el Espacio Natural de Doñana, Cortes de Pallás (Valencia), Chandebrito (Galicia) y el Parque Natural Baixa Limia-Serra do Xurés (Ourense), entre otros, mediante el mantenimiento de plantaciones de especies autóctonas y la aplicación de medidas de selvicultura preventiva orientadas a actuar antes de que se produzca un incendio. A través de una gestión estratégica de la vegetación, se reduce la cantidad y continuidad del combustible forestal, disminuyendo así el riesgo de inicio y propagación de incendios. Este enfoque favorece un paisaje más diverso y equilibrado y aporta beneficios directos para la biodiversidad, mejorando el hábitat de especies clave como el conejo, presa principal del lince ibérico.