Después de los ataques de finales de septiembre, lo más violentos que ha sufrido Líbano desde 2006, el país se enfrenta a una grave catástrofe humanitaria con más de 1 millón de personas en necesidad de ayuda urgente. Los ataques y bombardeos en Líbano han provocado que miles de familias libanesas y sirias huyan desesperadamente, abandonando sus hogares para buscar entornos seguros. Las consecuencias de esta escalada de violencia que asola al país están afectando a los envíos de suministros de primera necesidad a la población más vulnerable como son las mujeres y los niños.
Los equipos de ACNUR están apoyando la respuesta a los desplazamientos en los principales puntos de huida al sur y al norte del país. Asimismo, están proporcionando asistencia urgente y protección a los afectados, incluyendo ciudadanos libaneses y refugiados.
Esto incluye trabajar para proporcionar acceso a refugios seguros, atención médica y apoyo psicosocial, y artículos básicos de emergencia necesarios para ayudarles en circunstancias extremas.